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... Después de un semestre no sólo expone los collages en la
Universidad de Concepción, sino que comparte sus
conocimientos:
...-He trabajado con niños enfermos y sanos, con ancianos locos,
con pequeños afectados por secuelas de poliomielitis que tenían
ganchos en vez de manos. He hecho collages-murales gigantes en
varios colegios del mundo, en especial en el Medio Oriente. Tengo
pequeños discípulos en muchos barrios de la tierra.
...Además, en manos de su mujer, se encuentra El árbol de la
palabra, libro inédito que contiene una selección de sus versos,
basados en los de grandes poetas que "reescribió a su manera" y
Alcalde calificó como "transcripciones". "Dan la orden de llorar / y
empezamos ablandando el pequeño ataúd / hasta soltarlo de la tierra
/ para que cada lágrima navegue eternamente." (Matthias Claudius. De
cuando el hijo de nuestro príncipe murió en el momento de
nacer.)
... Así, las inquietudes del artista-escritor parecen ser
ilimitadas porque también hizo letras de canciones, algunas de las
cuales, pese a que se han musicalizado para acordeón y guitarra,
continúan estando inéditas: "Tanto te sufrí / para que me perdonaras
/ tanta ausencia que me diste / para estar contigo siempre." (De
"Tanto que me olvides", música de Francisco Sánchez).
...Y es que Alfonso Alcalde no sólo fue poeta, cuentista,
dramaturgo y ejercicio del periodismo, sino que además se desempeñó
como guionista de cine, radio y televisión. Por eso no es raro que,
con el tiempo, aparezcan trabajos dispersos en las distintas
vertientes dearrolladas por ste hombre que, no sin razón, dijo en un
poema: "Soy el incongruente / el que no calza en su espejo / el que
se evade de su racimo / y desde afuera lo ataca / y desde adentro lo
niega." (De "Autorretrato Nº1)
TUTOR DE SU
SOMBRA
... Se sabe que
nació en Punta Arenas y fue hijo de spañol riojano Angel Alcalde,
dueño de una fábrica de zapatos. Pero con respecto a su madre,
existen distintas historias: que habría muerto al nacer su hermana,
un año menor, o que falleció recluida en un manicomio. La otra
versión surge de una vivencia traumática sufrida por Alcalde, quien
recuerda en una entrevista que, a los diecisiete años, le
confirmaron que ella no estaba muerta. "¿Quieres conocer a tu mamá?"
le preguntó su hermanastro un día y lo condujo a San Bernardo. "Vi
las espaldas y el pelo largo, gris, de una mujer que llevaba un
canasto con algo dulce(...)". Pero no se atrevió a decirle nada. "Me
dió miedo", reveló. "Esa búsqueda de mi madre -confesaría- se volcó
en todas las otras mujeres que tuve. Era la búsqueda de un ser
abstracto". Alcalde, en todo caso, vivió la certidumbre que sus
fracasos, angustias y dolores provenían de esa terrible ausencia
materna. Ausencia de la cual arrancaba al mismo tiempo el origen de
su poesía.
... Luego de la
enseñanza escolar en el Colegio Inglés de Punta Arenas; de sus
éxitos con el piano; de la venida a Santiago y el término de sus
estudios en esta capital; inicia su etapa de vagabundo. Con el
ímpetu de los 18 años viaja por distintos lugares de America,
desempeñando distintos oficios: desde "cuervo" en una funeraria,
hasta picapedrero en un río. Gracias a una gestión de Marta Brunet
en Buenos Aires, regresa a Chile en barco, pasaje que cancela
pelando papas. Ya en Santiago, una tuberculosis lo recluye en un
sanatorio, circunstancia en que se revela su vocación
literaria.
... Dado de alta,
encamina sus pasos hacia un lugar donde nunca había estado y al cual
volverá cada cierto tiempo: Concepción. Allí, mientras duerme de día
en un hotel parejero y trabaja de noche como control de radio,
escribe su primer libro: Balada para una ciudad muerta.
Manuscrito que impresiona a Neruda, al punto que lo prologa. Sin
embargo, celebrando con sus amigos la publicación, en 1947, Alcalde
quemó gran parte de la tirada. "Fue un trabajo inmaduro y
precipitado -expresó-. El hecho de llevar una presentación de Neruda
-una de las primeras que dedicó a un joven escritor- significaba una
enorme responsabilidad. Pero al destruir ese libro contraje el
compromiso de empezar a escribir Panorama, un poema épico en
cuatro tomos". Varios años después, 1969, se publicaría sólo el
primero.
... Dedicado al
periodismo, en 1964 participa en la campaña de Allende como jefe de
prensa, etapa en que conoce a Ceidy Uschinsky. "Vivimos las miserias
más negras y... las más hermosas también. Yo trabajaba lo exacto
para no morirnos y todo el dinero que entraba servía para comprar
tiempo, tiempo para escribir. Fue la única mujer que creyó en esta
paparrucha", reconoció.
... Algunos premios
y buenas críticas coronan los esfuerzos del escritor. Mientras José
Donoso decía que su libro de cuentos El auriga Tristán Cardemilla
(Zig Zag en 1967), "era la mejor prosa de su generación", Alone
afirmaba que "por momentos competía con Cortazar". También a
principios de los 70, destacan sus reportajes y la traducción al
inglés del libro de poemas Las variaciones sobre el tema del amor
y de la muerte (1972)
EN UN CALLEJÓN
SIN SALIDA
... Después de su
exilio que lo lleva a deambular por distintos países desde fines de
1973, viene el regreso a Chile donde retoma sus labores
periodísticas y literarias. Pero fueron años difíciles y Tomé, lugar
que fue haciendo suyo a lo largo de la vida -bautizado por él "La
Galaxia de Tomé"-, lo atrajo fatalmente en abril de 1992 cuando
enfermo y pobre, barajaba la posibilidad de irse a un asilo.
Deprimido y cargando sobre sus espaldas todo tipo de problemas, da
término a su vida el 5 de mayo de se mismo año. En el papelero de su
habitación se encontró una carta dirigida a un hijo que demuestra el
estado de ánimo en que se hallaba:
Aquí estoy de vuelta en Tomé tratando de
buscar un poco de paz y trabajo. Aquí desde mi regreso he andado
de casa en casa y en el hospital cada dos o tres días. Por fin
encontré un cuartucho con espacio para una cama y una cajonera
para dejar los pañuelos y calcetines. El resto de la ropa cuelga
de las paredes en un clavo. Almuerzo un plato cada día en la peña
de Darwin y en la noche una taza de té con un
pan(...) Más adelante
señala: "Estoy en un callejón sin salida ¿qué
hago?"
El próximo 28 de septiembre Alfonso Alcalde habría cumplido
ochenta años. Pero los ajetreos del tiempo no han borrado su estela,
lo que responde -desde este lado de la vida- a su demoledora
interrogante: "Padre y madre de las tormentas humanas / nunca quise
nacer. ¿Por qué no me escucharon?" ("Salmo de las
preguntas")
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