Una noche en el Café
Berlioz
Yo he visto su cara en otra parte le dije
cuando
entró en el Café Berlioz
Soy de otra dimensión contestó sonriendo
y avanzó hacia
el fondo del salón
Ella finge escribir en su mesa de mármol
pero me
observa de reojo
Desde mi mesa veo su cuello desnudo
Como un aerolito cruzó mi mente
el rostro de Muriel mi
amante muerta
Usted es zurda le dije acercándome
Hacemos la pareja
perfecta
Tomé su lápiz y escribí “te amo”
con mi mano derecha en
la servilleta
Rey del lugar común respondió sin mirarme
mientras le
echaba azúcar al té
Me
ha clavado una estaca en el corazón
Me ha lanzado una bala de
plata
Me ha ahorcado con una trenza de ajo
Volví confundido a mi mesa
con la cola de diablo entre
las piernas
En
este punto las sombras de los clientes
pagaron y se fueron del
Café Berlioz
Váyanse espíritus les dije furioso
agitando mi paraguas
chamuscado
¿Hay alguna Muriel aquí?
gritó la mesera desde el umbral
Cuando ella caminó hacia la puerta
vi que tenía una
rosa en la mano
Por favor tráiganme la cuenta
que ya está por salir el
sol
La lluvia penetra por los agujeros de mi
memoria
Muriel Muriel
¿por qué me has abandonado?
en VUELTA - Marzo de 1993