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HAY QUE MANTENERSE FIRME EN LOS
VIEJOS SUEÑOS
 por Joan Carlos
Degrelle
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..... El escritor y
ex-embajador está escribiendo sus memorias -con lapicera y tinta- en
un intento por demostrar que aún hay posibilidades de grandeza en un
mundo dominado por el comercio y la técnica global.
..... Cuando se
combate en una línea desesperada se entra de lleno en los dominios
de la poesía, donde toda posibilidad de derrota se vuelve absurda.
La poesía es un triunfo que se basta a sí mismo, como lo viene
proclamando desde hace décadas Miguel Serrano Fernández, ex arquero
del Barros Arana, embajador retirado y autor de una obra que
reivindica todas las tradiciones mitos y leyendas que dan sustancia
a la vida del hombre.
..... A los 78 escribe
apresurado sus memorias, no vaya a ser verdad lo que dijo Benvenuto
Cellini: que pasados los 40 años, el almacenaje de recuerdos se
empieza a tambalear.
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..... Y lo hace con tinta en una rebelión personal contra el avance
tecnológico, ese mito de progreso que se ha vuelto un engendro terrible,
que agrede sistemáticamente a la naturaleza y al arte.
..... Serrano se mantiene en sus viejas verdades,
sobre todo aquellas que tiene un carácter sublime; aquellas que llevan a
la trascendencia y a otras cosas tan complicadas como etéreas. Al mismo
tiempo que jura por Dios que no morirá jamás, se dice un veterano que
perdió la guerra, lleno de heridas en el corazón, lleno de heridas en el
alma. Pero como antiguo trovador guerrero, sigue repleto de esperanza.
Total, casi desierta está la pista para los que pretende encarnar el
sino del héroe con todo su inmenso dolor.
¿No es pura soberbia
esto de escribir memorias? " Si, tiene usted toda la razón. Pero
el objetivo mío es evitar que se olviden tantas cosas que fueron, tantas
personas... Y es curioso: uno siente que toda una galaxia empieza a
desaparecer y que uno es casi el último de toda esa galaxia. Hoy dia
todo sucede tan vertiginosamente que se hace impermanente, impermanente
en una zona del mundo donde todo es impermanente y en un país de
terremotos donde ni las casas permanecen
"
Dramático Sí, por eso las memorias tienen como objeto
ser un hilo de continuidad que conserva una tradición que tiende a
desaparecer con la velocidad de las comunicaciones y con la televisión,
que es una apología de la impermanencia.
¿ A qué tradición se
refiere ? A las costumbres. A la patria. A la tradición a la
maistad, que va desapareciendo por los sistemas económicos que se han
impuesto. Hay una política dirigida a hacer desaparecer las tradiciones
y tenemos un gobierno representado por gente que únicamente se interesa
por el dinero, que está vendiendo a pedazos un país maravilloso (caso de
Tompkins, Paranal, Laguna del Desierto ). Esa gente ha perdido
totalmente el sentido. Por eso quiero recordar; para mantener ese hilo
donde la amistad fue siempre importante. Tanto que el nazi estuvo
abrazándose con Volodia Teitelboim, judío y comunista, en el entierro de
Eduardo Anguita. Eso es Chile."
¿Quién se puede sustraer a la
tecnología, a la impermanencia, al descrédito de las
tradiciones? " Aquel que tenga pantalones y se ponga firma. Que
por lo menos pueda morir peleando, si de todas maneras se va a
morir."
Eso puede ser muy bonito, pero al final no sirve para
nada. " Hay que protestar. Esa es la forma. Hay que seguir
combatiendo como guerrilla, porque si no vamos a terminar sin gloria,
sin nada. ¿Para qué vamos a seguir viviendo? No se trata de salir a la
calle con una pistola, sino de vivir una vida paralela. Este es el
camino de un combate eterno. Por debajo de las transnacionales, e la
globalización, del comercio, están las particularidades lingüísticas,
culturales, raciales. Eso es la naturaleza. La naturaleza es diferencia.
No va a permitir la homogenización ".
¿La esperanza está sólo
en la naturaleza? "Hay también otra fuerza, anterior a la
naturaleza. Es el Ideal, que le da sentido a la lucha del hombre. Puede
que no gane él,pero sí el Ideal. Si se luchó hasta el final, sin
importar la vida ni la muerte, ese Ideal retorna, se fortalece y vuelve.
Por las juventudes yo seguiré hasta el final con mi bandera."
¿Y cómo va la guerra, don Miguel? "Siempre aparecen
nuevos contingentes. De Irlanda, Australia, Nueva Zelandia, Estados
Unidos, Canadá, España, Alemania, Italia. Y yo estoy en el centro de
toda la cosa. Hay que mantenerse firme en los viejos sueños para que
nuestro mundo no pierda la esperanza (Ezra Pound)."
¿Qué tiene
todo eso que ver con la literatura? "Todo esto corresponde a la
cosa literaria, a una realidad mágica. La poesía puede cambiar el mundo,
porque el mundo no esnada más que el reflejo de pensamientos. La música
se tocaba a sí misma a través de Mozart, y lo decía Nietzche, hay que
dejar que las cosas vengan a nosotros ansiosas de transformarse en
símbolos."
Usted ha dicho que dentro de su obra hay libros
"literarios" y libros de combate. ¿Dónde está la diferencia? "Lo
que he escrito en mis libros anteriores lo he vivido. Cuando hablo de un
amor aterno, es porque eso se produjo en mi vida. Los libros de combate
no son más que interpretación del combate, una búsqueda de sentido para
el combate. Porque cuando se lucha en una línea que podríamos llamar
dramaticamente desesperada como en el caso de Hitler, eso es poesía. O
digámoslo al revés: no se puede librar un combate de esa especie si
acaso no se es poeta o se está inmerso en la poesía del Universo. Ahí
entran también las cosas que nos enseñaron de chicos. La epopeya de
Arturo Prat es poesía pura."
Asumiendo que no estuvimos ahí,
¿no cabe la posibilidad de que no haya sido una epopeya? ¡Que haya sido
nada más una mala maniobra naval? " Nada se prolonga de esa
manera en el inconsciente colectivo de un pueblo si no tiene un
principio de verdad, en este caso de heroísmo o grandeza, que como no se
puede expresar en el corto espacio de una vida, se continúa en el mito y
la leyenda. No importa si Arturo Prat fue un héroe o no, pero sí que
fuera capaz de dotar de vida a ese arquetipo heroico. Lo peor que se
puede hacer es destruir el arquetipo, porque se destruye una grandeza. Y
eso es lo que está pasando hoy día. Si se destruye no lo que es, sino lo
que puede ser, se está matando al alma."
¿Qué es el arte, don
Miguel? "Es inventar un nuevo paraíso y así entrar en competencia
con Dios. La vida necesita algo más que la vida. Necesita una flor
imaginada, más bella que las de todos los jardines porque no perece
nunca; porque los hombres son capaces de dar la vida por ella. Como el
amor, que es una invención. Porque se nos perdió un paraíso, tenemos la
maravillosa posibilidad de inventar otro."
En toda su obra no
aparecen más que un par de menciones a su familia. ¿Es que la mujer y
los hijos no tienen cabida en su mundo? "Me casé en 1944 con
Beatriz Rossellot y en 1945 quise ir a la guerra. Ella estaba esperando
a mi primer hijo. Mi mujer me acompañó en todo... Fui de los que
perdieron la guerra materialmente. Sobrevivimos gracias a los amigos. Mi
mujer enfermó del pulmón... Con sangre en el corazón tuve que vender mi
biblioteca... Ella tenía algo profundo, era tradicional. Pero la vida
diplomática es un desastre para la familia. Uno tiene que elegir. Me
quedé solo por muchos años. Dos o tres veces uno se puede casar de
nuevo, pero después ya no se puede repetir...".
Se
distanciaron... "No... no. Yo necesitaba aportar la parte
material. Ella decidió por los hijos y se quedó en
Chile".
¿Qué escritores le gustan? "Más que escritores,
son libros. Están los de Gustav Meyrink, Rilke, H. Rider Haggard,
Hermann Hesse, William Blake. La poesía de Ezra Pound, de Virgilio, de
Nietzche y del Dante".
Y entre los chilenos? "Pedro
Prado, y poetas como Omar Cáceres, autor de sólo un libro: "La defensa
del ídolo". Jorge Teillier, por supuesto; Humberto Díaz Casanueva,
Eduardo Anguita. También Augusto D'Halmar. Y gente que vive
poéticamente, como Santiago Elordi y Cristián Warnken".
¿Va al
estadio usted? "Me gusta mucho el fútbol. Jugaba mucho. Era
portero en el Barros Arana. También jugaba básquetbol, nadaba harto.
Tenis también. Y me encantaba escalar solo los montes".
¿Cómo
le gustaría morir? "Juro por Dios que no me voy a morir nunca...
No... En serio. Me hubiera gustado morir joven, tal vez por puro
egoísmo. Porque los amados de los dioses mueren jóvenes... ¿Cómo me
gustaría morir...? Por mi propia voluntad... Desaparecer
voluntariamente".
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