..... Lo real y lo fabuloso son territorios que se yuxtaponen e
impregnan mutuamente en este libro. Con mano firme y brillo de lenguaje,
Serrano evoca episodios y personajes de los años treinta y cuarenta: la
masacre de jóvenes estudiantes en la torre del Seguro Obrero, el líder
nazi Jorge González von Marées, el poeta Vicente Huidobro, calles y
bares de la bohemia santiaguina, la fascinante Blanca Luz Braun, la
amistad con un prototipo de perfecta walkiria, etcétera. Los recuerdos
cobran vida con naturalidad y elocuencia, certeros y
vivaces.
..... Las opiniones caen a
latigazos sobre el lector; son drasticas, resueltamente temerarias,
intolerantes, inaceptables y hasta escandalosas para el sentido común;
se trata en efecto de un provocador que no pide ni da cuartel, pero cómo
no reconocer el vigor poético incontrarrestable de ciertos pasajes.
Estamos ante un escritor original, inclasificable en su irreverencia,
desaforado en sus prejuicios, intransigente en su mofa de las blanduras
y mediocridades (humanas, muy humanas) de la democracia.
..... Otro plano narrativo nos saca literalmente de
quicio, transportándonos a una tierra incógnita, envuelta en hermetismo,
pues se trata de algo así como el maridaje de pensamientos hindúes con
un cierto Hitlerismo Esotérico que valora altamente el elemento
araucano-visigodo de una supuesta " raza chilena ". Aquí el lenguaje,
pese a su coherencia, resulta difícil de franquear. Aquí lo narrado,
cuando es explícito, resulta ser trasposición poética de visiones y
obsesiones del autor, tales como el hallazgo, en medio de la Antártida,
de un centro donde se esconde y se prepara un " avatara ", o encarnación
de divinidad, persona que tiene la capacidad "astral" de salir de su
propio cuerpo y que no sería otra que el mismísimo Hitler.
..... Estamos tal vez ante "sueños dentro de
sueños", como los definiera nada menos que C. G. Jung en su importante
prólogo a "Las Visitas de la Reina de Saba", del mismo Miguel
Serrano. Y más adelante: "El inconsciente, o lo que designemos con ese
nombre, se presenta al autor en su aspecto poético". El inconsciente,
prosigue Jung en una nítida formulación, " es matriz, trasfondo y
fundamento de todos los fenómenos diferenciados que llamamos psíquicos:
religión, ciencia, filosofía y arte. Su experiencia -en la forma que
fuere- es una aproximación a la totalidad, es la gran experiencia
ausente de nuestra civilización moderna ".
..... Pasando a realidades concretas, Serrano no se
anda con chicas. Chile "se ha transformado en un país de cobardes, de
timoratos y conciliadores", ... "robamos y amasamos fortunas, en la
economía social de mercado...".
.....
Con el desplante de un auténtico surrealista, Serrano prodiga las
piedras de escándalo. No vacila en hablar del "Sol deslumbrante del
Hitlerismo", con cuya invocación Chile restablecería el antiguo estado
portaliano, destruido por un demagogo siciliano, masón y responsable de
la masacre en la Torre de la Sangre. Quien pudo ser un gran jefe,
González von Marées, que terminaba sus discursos en trance, envuelto en
sudor "y con la boca llena de espuma", traicionó su misión, al no hacer
un acto heroico, como el suicidio, y reconciliarse al cabo de algún
tiempo con el gran enemigo. Habría un plan masón y judío para destruir
moralmente a Chile y venderlo trozo a trozo, y "en nombre de un
cristianismo de maricones", nadie se alza y se tolera la componenda,
triunfando la mediocridad y la rapiña.
..... Como se aprecia, resulta difícil distinguir
entre las memorias de " el " y las del " yo " en Miguel Serrano, a quien
la soledad y el orgullo, amén de sus fuertes convicciones, empujan al
desacato.
en El Mercurio, suplemento, 6 junio
1998 pag.9